Paradigmas
El estadounidense
Thomas Kuhn, es quien a mediados del siglo XX, introduce el concepto de
Paradigma, para caracterizar los diversos modelos científicos. En la tarea de
elaborar una investigación sobre la historia de la ciencia, el historiador encuentra
que la ciencia avanza de a saltos, mediante revoluciones. Estas revoluciones no
se daban de la nada, sino que están sujetas a las condicionantes políticas,
económicas y sociales de cada periodo histórico. Estudiando la historia de la ciencia Kuhn descubrió, que durante un periodo fueron
utilizados unos supuestos filosóficos y metodológicos, que en determinado
momento de la historia fueron suplantados por otros radicalmente distintos,
modificando con ello la concepción del mundo que imperaba en esa ciencia. De
este modo Kuhn reconoce "el papel
desempeñado en la investigación científica por lo que, desde entonces, llamo
"paradigmas". Considero a éstos como realizaciones científicas
universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una
comunidad científica."; T. Kuhn,
"La estructura de las revoluciones científicas", p.12.
El
ejemplo que utiliza Kuhn para caracterizar los paradigmas y su sustitución es
el de la física astronómica. En el siglo IV antes de nuestra era, el filosofo
Aristóteles al estudiar los cielos elaboro una teoría que ubicaba a la tierra
en el centro del universo, y tanto los planetas, como las estrellas giraban en
torno a ella. Esta es en resumen la perspectiva geocéntrica del mundo. Como lo
que observaban los astrónomos no coincidía con la teoría del filosofo griego, Ptolomeo
en el siglo I, corrigió la teoría mediante el agregado de los 'epiciclos'.
El geocentrismo fue la
teoría dominante en la astronomía occidental durante 2000 años, hasta que en el
siglo XV, el astrónomo polaco Nicolás Copérnico, elaboró un supuesto mediante
el cual la tierra no era el centro del cosmos, sino que un planeta mas de entre
tantos, siendo el sol el centro del sistema, esta es la concepción heliocéntrica.
El paradigma Geocéntrico,
fue radicalmente sustituido por otro, el Heliocéntrico. Este "giro
copernicano" fue determinante para el futuro de la astronomía, y también
supuso la crítica a la visión teológica del mundo, cuestionando los textos
bíblicos que eran incuestionables por ser la palabra de dios, y por rayos equis
cuestionando a la Iglesia Católica, que era la institución política más
relevante de la Europa medieval. Esta revolución científica no solamente supuso
un cambio en las respuestas acerca de como es el universo, sino que
fundamentalmente, se asienta en supuestos y preguntas radicalmente distintos a
los del paradigma anterior. Haciendo que las bases, los objetivos, las
metodologías, las preguntas y las respuestas entre estos paradigmas sean tan
distintos entre sí, que supone la imposibilidad de saber si uno es mejor que
otro, por no tener criterios comunes de comparación, a esto Kuhn llama
inconmensurabilidad entre los paradigmas. "Por ejemplo, tómese en consideración a los hombres
que llamaron loco a Copérnico porque proclamó que la Tierra se movía. No
estaban tampoco simple o completamente equivocados. Parte de lo que entendían
por 'Tierra' era una posición fija. Por lo menos, su tierra no podía moverse.
De la misma manera, la innovación de Copérnico no fue sólo mover la Tierra; por
el contrario, fue un modo completamente nuevo de ver los problemas de la física
y de la astronomía, que necesariamente cambiaba el significado de 'Tierra' y de
'movimiento. Sin esos cambios, el concepto de que la Tierra se movía era una
locura... Estos ejemplos señalan hacia el ... más fundamental de los aspectos
de la inconmensurabilidad de los
paradigmas en competencia. ... quienes
proponen los paradigmas en competencia practican sus profesiones en mundos
diferentes.(...). Uno se encuentra inserto en una matriz plana del espacio, el
otro en una curva. Al practicar sus profesiones en mundos diferentes, los dos
grupos de científicos ven cosas diferentes cuando miran en la misma dirección
desde el mismo punto. Nuevamente, esto no quiere decir que pueden ver lo que
deseen. Ambos miran al mundo y aquello a lo que miran no ha cambiado. Pero, en
ciertos campos, ven cosas diferentes y las ven en relaciones distintas unas con
otras. Es por eso por lo que una ley que ni siquiera puede ser establecida por
demostración a un grupo de científicos, a veces puede parecerle a otro
intuitivamente
evidente." T. Kuhn, "La estructura de las revoluciones científicas", p.231. Llamamos paradigma al modelos teórico, conceptual, metodológico, que provee a los científicos de una concepción del mundo, situada socialmente. La sociología en una ciencia pluriparadigmática, en ella coexisten tres paradigmas, con supuestos de base, preguntas y respuestas distintas: el Positivista, el Comprensivista y el paradigma del Conflicto.
evidente." T. Kuhn, "La estructura de las revoluciones científicas", p.231. Llamamos paradigma al modelos teórico, conceptual, metodológico, que provee a los científicos de una concepción del mundo, situada socialmente. La sociología en una ciencia pluriparadigmática, en ella coexisten tres paradigmas, con supuestos de base, preguntas y respuestas distintas: el Positivista, el Comprensivista y el paradigma del Conflicto.
Surgimiento de la
sociología - Paradigmas y clásicos de la Sociología
El nacimiento de la
sociología está marcado por el contexto intelectual, económico, político, y
social, que caracterizan Europa entre los siglos XVIII y XIX.
La
Ilustración
"La ilustración fue un periodo de notable
desarrollo y cambio intelectual en el pensamiento filosófico. Algunas ideas y
creencias que han prevalecido(muchas relacionadas con la vida social)fueron
superadas y reemplazadas durante la ilustración. Los pensadores más importantes
asociados con la ilustración son Montesquieu (1689-1755) y Rousseau (1712-1778).
EL interés fundamental se centraba en la producción de sistemas ambiciosos,
generales y altamente abstractos de ideas que tuvieran sentido racional.
Pensadores mas tardíos no rechazaron la idea de que los sistemas de ideas debían
ser generales y tener sentido racional, pero deseaban combinar la investigación
empírica con la razón. En general la ilustración se caracterizó por la creencia
de que las personas podían comprender y controlar el universo mediante la razón
y la investigación empírica. Pensaban que del mismo modo que el mundo físico se
regía de acuerdo a leyes naturales, era probable que el mundo social también
tuviera sus propias leyes. Por tanto mediante el empleo de la razón y la
investigación científica, al filosofo atañía la descubrir estas leyes
sociales." G. Ritzer, "Teoría sociológica clásica", p.29.
Revoluciones
políticas, revolución industrial y el nacimiento del capitalismo
"La larga serie de revoluciones políticas
que, desencadenadas por la Revolución Francesa de 1789, se produjeron a lo
largo del siglo XIX constituyo el factor más inmediato de la aparición de la
teorización sociológica. Lo que atrajo la atencion de muchos de los primeros teóricos
no fueron las consecuencias positivas de esos cambios, sino sus efectos
negativos. Se sintieron particularmente preocupados por el caos y el desorden
resultantes, sobre todo en Francia. Sentían el deseo de restaurar el orden de
la sociedad, y buscar nuevas bases de orden en las sociedades perturbadas por
las revoluciones políticas de los siglos XVIII y XIX." G. Ritzer,
"Teoría sociológica clásica".
"En la configuración de la teoría sociológica
tan importante fue la revolución política como la revolución industrial, que se
produjo en muchas sociedades occidentales principalmente durante el siglo XIX.
La revolución no constituye un único acontecimiento, sino muchos desarrollos
interrelacionados que culminaron en la transformación del mundo occidental, que
pasó de ser un sistema fundamentalmente agrícola a otro industrial. Gran
cantidad de personas abandonaron las granjas y el trabajo agrícola para ocupar
los empleos industriales que ofrecían las nuevas fábricas. Se crearon inmensas
burocracias económicas para proporcionar los múltiples servicios que requerían
la industria y el naciente sistema económico capitalista. En este sistema unos
pocos obtenían enormes ganancias, mientras la mayoría trabajaba gran cantidad
de horas a cambio de bajos salarios. La consecuencia de ello fue la reacción
contra el sistema industrial y contra el capitalismo en general, lo que condujo
a la creación del movimiento obrero, así como a una diversidad de movimiento
radicales cuyo objetivo era derrocar el sistema capitalista. La revolución
industrial, el capitalismo, y la reacción contra ellos desencadenó una enorme
revuelta en la sociedad occidental, una revuelta que afectó profundamente a los
sociólogos. Las principales figuras de la teoría sociológica: K. Marx, E.
Durkheim y M. Weber pasaron sus vidas estudiando estos problemas y en muchos
casos se esforzaron por desarrollar programas que pudieran resolverlos."
G. Ritzer, "Teoría sociológica clásica".
Positivismo
Emile Durkheim
(Francia, 1858-1917) es el
representante fundamental del paradigma positivista. Gran parte de su obra está
dedicada a fundamentar el carácter científico de la sociología. En "Las
reglas del método sociológico" de 1895, plantea la necesidad de abordar
ciertas conductas, de una forma distinta a como lo hace la psicología o la
biología, les denomina hechos sociales. Siguiendo los criterios de las ciencias
naturales, especialmente de la física, los hechos sociales deben ser el objeto
de la sociología, abordados objetivamente por medio de reglas metodológicas,
que el científico social debe aplicar para descubrir las sus causas sociales de
tales conductas.
Durkheim reconoció que
la sociedad existe más allá que los individuos que la componen; la sociedad
tiene una vida propia que se extiende más allá de nuestras experiencias
personales. Estaba aquí antes de que hubiéramos nacido, nos reclama mientras
estamos vivos, y permanecerá mucho después de que nos hayamos ido. Explicaba
que las pautas de la conducta humana forman estructuras establecidas; son
hechos sociales que tienen una realidad objetiva mas allá de las vidas y las
percepciones de los individuos concretos. Las normas culturales, los valores,
las creencias religiosas permanecen como hechos sociales. Experimentamos la
influencia de la sociedad cuando vemos el orden que existe en nuestras vidas o
cuando nos enfrentamos a la tentación de romper normas y sentimos que las
reglas morales nos detienen. Su opinión era que los desordenes podían
solucionarse mediante reformas sociales.
Paradigma
Comprensivista
Max Weber (Alemania,
1864-1920) representa al paradigma
Comprensivista o Hermenéutico. El punto de partida de Weber es el estudio de
los comportamientos a partir de las intenciones de los sujetos al relacionarse.
Sostiene que al investigar sobre personas no se pueden obtener conclusiones del
tipo causa-efecto como si sucede en las ciencias naturales. La unidad de
análisis fundamental es la acción social, que es intencional, la cual está
orientada hacia otros sujetos. Weber
consideraba que el capitalismo industrial era la esencia de la racional, dado
que los capitalistas persiguen beneficios de una manera sumamente racional. Weber llegó a la conclusión de que los
ciudadanos de las sociedades pre-industriales se aferran a la tradición,
mientras que los ciudadanos de las sociedades industriales-capitalistas
respaldan la racionalidad. Las personas en las sociedades modernas aceptan y
persiguen la racionalidad: un deliberado y cálculo de de los medios más
eficientes para lograr un objetivo determinado. Consideraba tanto la Rev.
Industrial y el capitalismo, como evidencias de una oleada histórica de
racionalidad. Utilizo la expresión racionalización de la sociedad para indicar
el cambio histórico desde la tradición hasta la racionalidad como el modo
dominante del pensamiento humano, definiendo el carácter de la sociedad moderna.
Llegó a la conclusión de que el mundo y la sociedad moderna de ha desencantado,
esto es, que los lazos sentimentales con el pasado se han sustituido por el
pensamiento científico y la tecnología. La labor del sociólogo se centra en comprender
las acciones de los sujetos en sociedad, para ello elabora instrumentos
sociológicos para llevar adelante esa tarea. Algunos de esos instrumentos son
los que denomina tipos ideales de acción social, que son de ayuda para
comprender el sentido subjetivo de las acciones. Estos tipos ideales son: el
tradicional, el afectivo, el racional orientado por valores, y el racional
orientado por fines.
Paradigma
del Conflicto
Karl Marx (Alemania,
1818-1883) representa al paradigma
del Conflicto. Observó las primeras etapas del capitalismo industrial en Europa.
Marx pasó la mayor parte de su vida en Londres, se quedó impresionado con la
capacidad de producción de las nuevas fábricas; sino que un sistema de comercio
global estaba canalizando recursos de todo el planeta hacia las fábricas
británicas a un ritmo vertiginoso.
Marx se dio cuenta de
que las riquezas de la industria se estaban concentrando de manera creciente en
las manos de unos pocos. Un paseo por casi cualquier barrio de Londres revelaba
extremos dramáticos de una riqueza casi obscena al lado de una miseria
espantosa. Un puñado de aristócratas y empresarios industriales vivía en
fabulosas mansiones, donde desfrutaban de un lujo y de unos privilegios
inimaginables para la mayoría de sus conciudadanos londinenses. La mayoría de
las personas trabajaba larguísimas jornadas por un sueldo miserable, vivian en
los llamados pueblos de ratas o incluso en las calles, donde muchos morían por
la mala alimentación o enfermedades infecciosas. Marx encontró una
contradicción básica, ¿cómo podía haber tantos pobres, cuando la sociedad era
cada vez más rica. Su vocación era la compasión y buscó ayudar a una sociedad
ya fuertemente dividida, hacia lo que esperaba sería un nuevo orden social más
justo. El punto clave del pensamiento de Marx es la idea del conflicto social.
La lucha entre diferentes segmentos de la sociedad por los recursos económicos.
Para Marx la forma de conflicto social más significativa hace referencia a los
conflictos entre las clases sociales, entre ricos y pobres, que nacían de la
manera en que una sociedad produce sus recursos económicos.